El Tantra ha desarrollado muchas técnicas para transformar la energía sexual: aborda el acto sexual como si entrases en un templo divino, como si fuera una plegaria o una meditación; siente lo sagrado que ello contiene.

“Para el Tantra, Dios y el Diablo no son dos; no hay nada que pueda llamarse pecado: todo es divino, todo es sagrado”.

El Tantra dice: aborda el acto sexual como si entrases en un templo sagrado; por eso sus templos sagrados contienen imágenes de actos sexuales. Para que en tu mente permanezcan asociados y sientas que entre lo terreno y lo divino no hay conflicto, que son una unidad. No se contradicen, son polos opuestos que se ayudan mutuamente. Y pueden existir únicamente debido a esta polaridad; si ésta desaparece, se pierde todo este mundo. Así que percibe la profunda unidad subyacente; no percibas sólo los polos opuestos, sino el interior subyacente que los hace uno.

Para el Tantra todo es sagrado, nada es profano. Para la persona  supuestamente religiosa, algunas cosas son sagradas y otras profanas. Para el Tantra, todo es sagrado.

Para el Tantra, Dios y el Diablo no son dos; no hay nada que pueda llamarse pecado: todo es divino, todo es sagrado.

Osho.

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