El Tantra es un concepto muy revolucionario: el más antiguo y a la vez el más nuevo. Es una de las tradiciones más antiguas y, sin embargo, no es tradicional, incluso es antitradicional, porque dice: a menos que seas un todo, uno, no entenderás la vida en su conjunto. No deberías permanecer fragmentado, tienes que volverte uno.

¿Qué hacer para volverse uno? Puedes pensar y darle muchas vueltas, pero eso no te ayudará porque pensar es una técnica que divide. Pensar es analítico: divide, fragmenta elementos. Sentir une, sintetiza, vuelve las cosas uno. Puedes pensar, leer, estudiar, contemplar, pero ello no te ayudará  a menos que retomes tu centro que siente; y eso es muy difícil porque incluso cuando pensamos acerca de ese centro que siente, ¡estamos pensando!

“El Tantra es un concepto muy revolucionario: el más antiguo y a la vez el más nuevo. Es una de las tradiciones más antiguas y, sin embargo, no es tradicional, incluso es antitradicional, porque dice: a menos que seas un todo, uno, no entenderás la vida en su conjunto. No deberías permanecer fragmentado, tienes que volverte uno.”

Cuando le dices a alguien: <<Te amo>>, percibe si es solo un pensamiento o un sentimiento. Si solo es un pensamiento, entonces estarás echando algo en falta. Un sentimiento es total, implica al cuerpo, a la mente, a todo lo que eres. En el pensar solo tu mente está implicada, y ni siquiera ella lo está totalmente; solamente un fragmento, un pensamiento que pasa; tal vez ya no esté ahí el próximo instante. Solo concierne a un fragmento, y eso crea mucho sufrimiento, porque por un pensamiento fraccionados puedes prometer cosas que no puedes cumplir. Puedes decir <<Te amo y te amaré siempre>>. La segunda parte es una promesa que no puedes cumplir porque proviene de un pensamiento fraccionado; la totalidad de tu ser no está implicada. ¿Y qué harás mañana cuando el fragmento se vaya y el pensamiento ya no esté ahí? Entonces la promesa se convertirá en una esclavitud.

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