Sigmund Freud dice en alguna parte que el hombre nace neurótico; es una verdad a medias. El hombre no nace así pero nace en una humanidad neurótica, y la sociedad tarde o temprano lo vuelve neurótico. El hombre nace natural, real, normal; pero en el momento que el recién nacido entra a formar parte de la sociedad, surgen las neurosis.

Tal como somos, somos neuróticos. La neurosis consiste en un desdoblamiento, una profunda división. No eres uno, eres dos; o incluso muchos más. Tu sentimiento y tu pensamiento se han vuelto dos cosas diferentes: esta es la neurosis básica. Tu pensar y tu sentir se ha vuelto dos; y te identificas con el pensamiento, no con el sentimiento; y este es más real, más natural que aquel. Has venido con un corazón que siente; el pensamiento es cultivado, te lo ha transmitido la sociedad. Y tu sentimiento se ha convertido en algo que suprimes; incluso cuando dices que sientes, solamente piensas que sientes. El sentir ha cesado. Y esto es debido a determinadas razones.

“La neurosis consiste en un desdoblamiento, una profunda división. No eres uno, eres dos; o incluso muchos más. Tu sentimiento y tu pensamiento se han vuelto dos cosas diferentes: esta es la neurosis básica.”

Cuando el niño nace, es un ser que siente; todavía no piensa. Es natural, como cualquier otro ser de la naturaleza –como un árbol o un animal. Pero empezamos a moldearlo, a instruirlo. Tiene que reprimir sus sentimientos porque si no lo hace tendrá problemas. Cuando quiere llorar no puede hacerlo porque sus padres no lo aprueban: le censuran, no le aprecian, no le aman; no se le acepta tal como es. Tiene que comportarse; y ha de hacerlo de acuerdo a unas ideas, a unos ideales; solo entonces es amado.

Lo natural empieza a suprimirse, y lo artificial, lo irreal, se impone sobre ello. Lo irreal es tu mente, y llega un momento en que el desdoblamiento es tan grande que no puedes crear un puente entre las divisiones y te olvidas completamente tu verdadera naturaleza. Eres falso, tu rostro original se ha perdido. Y tienes miedo de sentir lo original, porque en cuanto esto ocurre toda la sociedad se vuelve contra ti. Por eso tú mismo estás en contra de tu verdadera naturaleza.

“Lo natural empieza a suprimirse, y lo artificial, lo irreal, se impone sobre ello. Lo irreal es tu mente, y llega un momento en que el desdoblamiento es tan grande que no puedes crear un puente entre las divisiones y te olvidas completamente tu verdadera naturaleza.”

Esto crea un estado muy neurótico. No sabes lo que quieres; no sabes cuáles son tus necesidades reales, auténticas. Entonces se crean falsas necesidades: porque solamente sintiendo el corazón puedes albergar un sentido, tener una dirección… saber cuál es tu verdadera necesidad. Cuando se suprime el corazón, se crean necesidades simbólicas; por ejemplo, tal vez comas en exceso, llenándote de comida, pero nunca te sientes satisfecho. La necesidad es de amor, no de alimento; por eso, cuando no sientes la necesidad de amor o la suprimes, se crea una necesidad falsa de alimento. Y puedes comer más y más, pero como la necesidad es falsa, nunca te satisface. Y estamos llenos de falsas necesidades; por eso no estamos satisfechos.

Osho.

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