Es la que hoy tenes. Porque ella refleja todo lo que sos, te muestra tus sombras. Te muestra también tu propia luz no reconocida. Si no tenes pareja, es posible que estés en un estado de introspección, observándote; o que estés buscando afuera sin encontrar lo que necesitas. Esa soledad es como una pareja.

Entonces, tu pareja o la falta de ella es ideal, porque es como un espejo. Allí podrás ver todo lo que estás negando en vos mismo. Una pareja es el rebote uno del otro, el reflejo no admitido por el consciente, en donde gracias a él, podemos ir trabajando esas partes escondidas y oscurecidas en nuestra consciencia.

Y gracias a que las vemos afuera y reconocemos como propias, podemos cambiarlas.

Si estás insatisfecho con tu pareja actual, aprovecha este estado como práctica para pulirte espiritualmente. Lo que deseas que cambie en el otro, primero cámbialo en vos mismo.

Por ejemplo, si quieres que tu pareja sea más generosa y vos sentis que lo sos, entonces pregúntate si sos generoso con vos mismo: ¿Te das lo que necesitas sin escatimar nada? Si te engañaron, y crees que sos honesto, ¿En que te traicionas a vos mismo? ¿Que mentiras te decís constantemente para no hacer lo que realmente queres hacer? Así como un espejo jamas refleja una imagen distinta a la fuente, el espejo de tu pareja te está mostrando capas no reconocidas, ocultas, es como un espejo mágico… Agradécele.

Permite verte tal cual sos, sin la distorsión de tu negación, de tu ego, de tu orgullo. Y así como no podes ir a cambiar la imagen en un espejo, porque es solo una imagen, un vidrio; tampoco podes cambiar el afuera, o a tu pareja, sin cambiar vos primero. Una vez que lo hagas, veras que la imagen cambia o desaparece. Es posible que se aleje, o que haya cambios profundos en la relación. Es posible, una vez que te veas tal cual eres en tu soledad, que encuentres un compañero.

Una vez que nos hemos reconocido, vamos necesitando cada vez menos espejos, porque ya vemos en nosotros la luz y la sombra, y el otro comienza a ser un Ser completo, con su luz y su sombra independientemente de nosotros. Estos dos seres, completos en si mismos, pueden complementarse, integrarse, y fusionarse como Uno.

La pareja ideal siempre es la real, la que hoy está con vos, o es tu soledad si no estás en pareja (ver parte I). Solamente podes encontrar una pareja real; la que estás atrayendo por tu forma de ser. Así como sos vas a atraer a otro.

Y cuando no hay un otro, estas atrayendo esa ausencia. Si queres que tu pareja sea de determinada forma y no lo es, o no encontras a esa persona “ideal” para vos, es porque por un lado aún no reconociste o trabajaste tus defectos, y por el otro no desarrollaste en vos mismo esas virtudes. Es necesario ser honestos, sinceros con nosotros mismos, enfrentar nuestra sombra y hacer el trabajo interno de abrazarla. Siempre atraemos aquello que sentimos y somos. Esta es una ley universal, poco conocida en su verdadero funcionamiento.

Primero, toma coraje para hacer una sanacion profunda de toda herida y sombra que este interfiriendo con la posibilidad de encontrar pareja: miedos, sentimientos de víctima, mandatos familiares, vivencias pasadas, resistencias….

Luego, cuando comiences a sentirte libre de esos miedos, y te hayas Rconciliado con la imagen de estar bien en pareja; visualiza claramente cuales son, y encarna en vos mismo esas cualidades que estas esperando en el otro.

Una vez que las sientas verdaderamente y las practiques en tu vida, vas a emitir una determinada señal de onda, como una radio que va a sintonizar con la persona que vibra exactamente en esa frecuencia. Y se va a acercar naturalmente a vos.

Esa va a ser tu pareja real, porque tu ideal de pareja ya la manifestaste en vos primero. Porque fuiste pleno, feliz, alegre; o fuiste generoso, efectivo, honesto, fuiste lo que amabas ser y esperabas del otro. Fue sentido en tu corazón, y sobre todo, fue practicado. Trabajaste mucho internamente y entonces va a aparecer, porque vas naturalmente a atraerlo.
Entonces, solta ahora la resignación, las creencias negativas, la carencia, y sana tus heridas.

Deja de buscar afuera y simplemente encontrate, desperta ese Ser completo que ya sos y la vida te va a cruzar mágicamente con tu pareja. La que fuiste capaz de atraer gracias a tu crecimiento espiritual, a tu maduración emocional. Será sincrónico, ni un minuto antes o después de que hagas tu trabajo.

Laura Gerscovich

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