Shiva le dice a Devi: <<Mientras eres acariciada, dulce princesa, entra en el amor como en la vida eterna>>.

Shiva empieza con el amor. La primera técnica concierne al amor, porque el amor es tu experiencia más próxima en la cual estás relajado. Si no puedes amar, relajarte te resultará imposible; si puedes relajarte, tu vida será amorosa.

Realmente el amor es el acto más absurdo –sin ningún significado ni propósito más allá de sí mismo.

Un hombre tenso no puede amar. ¿Por qué? Porque vive siempre con un propósito. Puede ganar dinero, pero no puede amar, porque el amor no tiene propósito. El amor no es un producto, no puedes acumularlo ni ingresarlo en una cuenta bancaria. Realmente el amor es el acto más absurdo –sin ningún significado ni propósito más allá de sí mismo.

El dinero lo ganas para algo: es un medio. Construyes una casa para vivir en ella: es un medio. El amor no es un medio. ¿Por qué amas? ¿Para qué amas? El amor es el fin en sí mismo.

El amor siempre está aquí; no está en el futuro. Por eso el amor está tan cerca de la meditación, así como la muerte, porque ésta es siempre aquí y ahora; no puede ocurrir en el futuro.

Shiva empieza con el amor. Dice:

Mientras eres acariciada y amada, dulce princesa, entra en el amor como en la vida eterna.

¿Qué quiere decir? Muchas cosas. Una de ellas es que mientras eres amado, amada, el pasado cesa y el futuro no existe; tienes que moverte en la dimensión del presente, te mueves en el ahora. ¿Has amado alguna vez a alguien? Si has amado alguna vez, la mente no estaba ahí; por eso se dice: <<Los enamorados están ciegos, no tienen mente, están chiflados>>. En cierto sentido, es correcto; los enamorados están ciegos porque no miran al futuro, no analizan lo que están haciendo. ¡Están ciegos! No pueden ver el pasado.

Así que el primer punto es: en el instante del amor, el pasado y el futuro no existen.

Dividimos el tiempo en tres: pasado, presente, futuro. Esa división es falsa. El tiempo es, en realidad, pasado y futuro. El presente no forma parte del tiempo; es parte de la eternidad. El ahora siempre es, siempre está aquí. Este ahora es eterno.

Si te mueve el pasado, nunca estás en el presente; del pasado saltas al futuro. No llega el momento presente. Desde el presente no puedes moverte en el futuro. Desde el presente, entras más profundamente en el presente… más y más en el presente… eso es la eternidad.

“Así que el primer punto es: en el instante del amor, el pasado y el futuro no existen.”

El tiempo implica moverse en un plano, en una línea recta, horizontalmente. En el momento que estás en el presente, la dimensión cambia; te mueves verticalmente –arriba y abajo–, hacia las alturas o las profundidades; pero nunca te mueves horizontalmente.

El amor es la primera puerta… puedes salir del tiempo; por eso todo el mundo quiere sentirse amado, todo el mundo quiere amar.

Creemos que tal como somos podemos amar, pero no es así; por eso estamos frustrados. El amor es una dimensión distinta. Si tratas de amar a alguien en la dimensión del tiempo, fracasarás en el intento porque en ella no es posible amar.

El amor te abre al infinito, a la eternidad de la existencia. Por eso, si amas realmente, puedes hacer del amor una técnica de meditación.

Cuando estás enamorado, no eres: eres solo amor; te vuelves amor. Acariciando a tu amada, a tu amado, vuélvete la caricia; besando, no seas el que besa, ni el que recibe el beso, sé el beso. Olvida el ego completamente, disuélvelo en el acto; entra en el acto tan profundamente que el actor desaparezca.

“Ahora ya sabes, ya entiendes por qué el Tantra habla tanto acerca del amor y del sexo. ¿Por qué? Porque el amor es la puerta más natural para trascender este mundo.”

El amor es la forma más fácil de disolver el ego, por eso los egoístas no pueden amar. Pueden hablar, cantar, escribir, acerca de ello, pero no pueden amar; el ego no puede amar.

¡Vuélvete amor!, y entra en la eternidad. El amor, de repente, te cambia de dimensión; te saca de la dimensión del tiempo y te coloca frente a lo eterno.

Ahora ya sabes, ya entiendes por qué el Tantra habla tanto acerca del amor y del sexo. ¿Por qué? Porque el amor es la puerta más natural para trascender este mundo.

Osho.

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